En un contexto de pobreza, violencia, exclusión educativa y falta de espacios reales de participación para la niñez, representantes de organizaciones de Perú, Ecuador, Bolivia, India, Nepal, Sri Lanka, Zambia, Etiopia, Kenia y Ruanda fortalecerán una red global que promueva acciones conjuntas de incidencia a fin de que niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad participen en las decisiones públicas que afectan sus vidas.

El proyecto Red Global para la Participación de las Niñeces– Dialogue Works 2.0 (2025–2029) busca fortalecer el ejercicio del derecho de niñas y niños a participar de manera activa, segura y significativa en los procesos de toma de decisiones, con incidencia en los niveles local, regional, nacional y global. En el caso de Perú, esta iniciativa se implementará en Lima, Iquitos y Cusco, articulando esfuerzos con Comités Consultivos de niñas, niños y adolescentes, organizaciones de la sociedad civil y autoridades públicas.
“Las políticas públicas suelen hablar sobre la niñez, pero no escuchan directamente a niñas, niños y adolescentes. Por ello, este proyecto busca cambiar esa lógica, fortaleciendo espacios donde puedan expresar sus opiniones, organizarse, dialogar con autoridades y plantear propuestas para enfrentar la violencia, la falta de acceso a la educación y otras situaciones que afectan sus vidas”, señaló Patricia Rivera, coordinadora del proyecto en Perú por el Movimiento de Adolescentes y Niños Trabajadores Hijos de Obreros Cristianos (MANTHOC).
El proyecto es implementado y liderado en Perú por el MANTHOC en alianza con organizaciones de Ecuador (Guerreras por la Amazonía), Bolivia (PASOCAP) y otras organizaciones peruanas, y es financiado por Terre des Hommes Alemania y KNH (Kindernothilfe e.V.). Y para dialogar sobre las realidades comunes que enfrentan, representantes de todas estas organizaciones se reunieron en el lanzamiento oficial del Proyecto Red Global para la Participación de las Niñeces – Dialogue Works 2.0, del 22 al 24 de abril en Barranco.
Niñez en situación de vulnerabilidad
En nuestro país, más del 43 % de niñas y niños vive en pobreza multidimensional, lo que limita su acceso a educación, salud y servicios básicos. Según datos del INEI, el 25,8% de menores entre 5 y 17 años —más de 1,2 millones— trabaja. Por otro lado, en 2022 se denunciaron oficialmente más de 10 000 casos de abuso infantil, de acuerdo con UNICEF, entidad que advirtió que la magnitud real del problema podría ser mayor debido al subregistro y al limitado acceso a justicia en zonas remotas.
Por otro lado, el organismo de Naciones Unidas informó que en Ecuador el 36,5 % de niñas y niños menores de 5 años vive en pobreza por ingresos, siendo el grupo más afectado por tal situación. Respecto a la violencia que los afecta, se reportó que 1 de cada 2 menores de 5 años sufre maltrato físico o psicológico en su hogar.
En el caso de Bolivia, esta nación presenta las tasas más altas de feminicidios, violencia intrafamiliar y violencia contra la niñez en Sudamérica, según UNICEF. La violencia incrementa las tasas de abandono escolar, consumo de alcohol o estupefacientes, desempleo o empleo precario en la edad adulta y pobreza.
En India, donde la población juvenil alcanza los 253 millones de personas, el Gobierno informó que durante el año escolar 2024–2025 se identificaron cerca de 1,17 millones de niñas y niños fuera de la escuela. Esta exclusión refleja las desigualdades en el acceso a la educación y las escasas posibilidades de participación, autonomía y desarrollo de la niñez en situación de vulnerabilidad.
En tanto, en Zambia, una encuesta publicada en 2018 reveló que una de cada tres mujeres y dos de cada cinco hombres de entre 18 y 24 años sufrieron violencia física antes de cumplir los 18 años. Asimismo, el abuso sexual alcanza al 20 % de las niñas y al 10 % de los niños antes de los 18 años.
Frente a estas realidades, el proyecto Red Global para la Participación de las Niñeces – Dialogue Works 2.0, plantea que la participación de la niñez no puede ser solo consultiva o simbólica, sino que busca que niñas y niños desarrollen capacidades de expresión pública, análisis crítico, liderazgo e incidencia, para que sus opiniones sean consideradas en procesos sociales y políticos.
Dicha iniciativa se desarrollará simultáneamente en los tres países sudamericanos, así como en India y Zambia, con el objetivo de conectar las experiencias de Asia, América Latina y África para promover el intercambio de aprendizajes y el fortalecimiento de la participación de la niñez a nivel regional y global.
“Aunque las realidades de los países son distintas, comparten desafíos profundos en cuanto a pobreza, desigualdad de género, violencia, exclusión educativa y ausencia de espacios donde las voces de niñas, niños y adolescentes sean tomadas en cuenta. Por eso, fortalecer una red global no es solo intercambiar experiencias; es construir capacidades comunes para incidir mejor en las decisiones públicas”, sostuvo Lorena Alférez, coordinadora global del proyecto por Terre des Hommes Alemania.
Que se escuchen sus voces
“Queremos que las personas adultas nos escuchen de verdad, no solo cuando hablan de nuestros problemas, sino cuando toman decisiones sobre nuestra educación, seguridad y trabajo, nuestra comunidad y nuestro futuro. Niñas, niños y adolescentes también tenemos ideas y propuestas”, expresó Adriana, adolescente peruana delegada nacional del MANTHOC.
Como parte de sus principales acciones, la Red Global promoverá la creación y fortalecimiento de Comités Consultivos de niñas, niños y adolescentes (CAC), procesos de formación en derechos, liderazgo, comunicación e incidencia política, reuniones periódicas de diálogo con autoridades, elaboración de propuestas y documentos de incidencia, creación de redes regionales y nacionales, y campañas lideradas por niñas, niños y adolescentes.
Dato
El proyecto trabajará con 1613 niños, 218 padres y tutores, y 2630 personas de grupos destinatarios e institucionales en India, Perú y Zambia, también con otros países de las regiones de América del Sur y Asia Meridional que serán determinados por las organizaciones locales responsables.

