Transfeminicidios, lesbofobia y otras violencias en Tacna, Ica y Chiclayo en menos de 15 días

por | Jun 5, 2025 | Observatorio del odio, Reportaje Especial, Uncategorized

En las últimas semanas, los discursos de odio han aumentado peligrosamente desde la clase política contra las personas trans y las personas LGTBIQ+. ¿Será acaso que están pasando de la palabra a la acción?

Leyes como la del congresista Alejandro Muñante que prohíbe el uso de los baños públicos a las personas según su identidad de género, ha puesto en el ojo público a las personas trans. Y el debate ha generado un rechazo contra ellas y elles, a quienes el parlamentario asocia con conductas sospechosas de delito contra la niñez, que lanza sin tener prueba alguna, y que podría estar generando más violencia e impunidad.

TACNA

El 18 de mayo, medios de comunicación reportaron el transfeminicidio de Marcia Paucara Cora, mujer trans de 48 años, que fue asesinada en el hospedaje ‘Los 5 Titos’, ubicados en las calles Arias y Aragüez, en la ciudad de Tacna.

El asesino ha quedado registrado en los videos de vigilancia del hotel. Había mostrado un documento falso por lo que su identidad se dificultó. Sin embargo, a la fecha, a pesar de los videos que lo muestran de cuerpo completo, la Policía no lo ha ubicado. ¿Falta de diligencia o las vidas trans no importan?

La investigación está a cargo del fiscal Jonatan Narro, en coordinación con los agentes de Criminalística de la Policía Nacional.

ICA

La madrugada del domingo 19 de mayo de 2025, Sthepanya Fernández Velasco, mujer trans colombiana, sufrió un violento ataque en la discoteca La Casona, ubicada en la Av. San Martín 270, en la ciudad de Ica.

El ataque provino cuando Sthepanya se acercó a la barra a comprar una bebida. La trabajadora se negó a venderle. Mientras estaba en la barra un hombre la acosó sexualmente y al increparlo los amigos del acosador la agredieron en grupo, incluso golpeándola con una botella en la cabeza lo que le causó graves heridas.

Sthepanya no recibió ayuda de la policía. Por el contrario, según su testimonio, a pesar que identificó a los atacantes, los agentes no los detuvieron. Solo la trasladaron a un hospital.

Uno de los agentes involucrados en el procedimiento fue identificado como el suboficial J. Cure.

CHICLAYO

El 26 de mayo, una mujer trans que se dedica al trabajo sexual fue golpeada en el rostro y asaltada. El caso fue reportado por el colectivo Moshikas Diversas quienes iniciaron una convocatoria para recolectar dinero y medicinas.

La víctima no tenía Documento Nacional de Identidad -como pasa con muchas personas trans debido al no reconocimiento de sus nombres sociales y también por condiciones de pobreza-, por lo que tampoco tenía acceso al Seguro Integral de Salud.

Además, según denunció el colectivo, la policía le decomisó irregularmente el celular.

Por los golpes en el rostro y la secuela emocional de la agresión, la víctima no podía trabajar mientras estuviera en reposo, por lo que también se hizo un llamado para donativos de alimentos.

LESBOFOBIA EN TACNA

El 27 de mayo, la presidenta del Consejo Regional de Tacna, Juliana Jungbluth, denunció haber sido maltratada y discriminada por el alcalde de Tacna, Pascual Güisa, a quien llamó “misógino y homofóbico”.

La concejala públicamente lesbiana contó que en la ceremonia de los 145 años de la Batalla en el Campo de la Alianza no se le ubicó en la zona de autoridades, sino en otro estrado donde se le dio una silla mojada. Tampoco fue nombrada como representante del gobernador regional, Luis Torres, para presentar la ofrenda floral a los héroes como se había programado y fue ella misma quien asumió el acto.

«Lo que quiero dejar claro es que el señor Pascual Güisa (alcalde) es un misógino y talvez hasta un homofóbico (…) si él cree que así me va a lastimar o va a lastimar a las mujeres o va a lastimar a la comunidad, bueno qué hacemos», dijo un tanto resignada.

El alcalde, al ser consultado, responsabilizó al Patronato sobre desaire a la consejera delegada Juliana Jungbluth. Sin embargo, la autoridad tuvo otro altercado en el mismo evento donde fue increpado por José María Gómez Rumiche, decano de periodistas en Tacna, por restricciones de ingreso a la ceremonia al público, a periodistas incluyendo al equipo de prensa del Gobierno Regional de Tacna (GRT).

El Gobierno Regional de Tacna, en un comunicado, rechazó el trato inadecuado a la concejala.

Alcalde de Tacna, Pascual Güisa

EL ODIO: DEL DISCURSO A LA ACCIÓN

Karla Paloma Kayani de la colectiva Féminas Arequipa considera que en su región y a nivel nacional «va aumentando la violencia contra las personas trans, especialmente mujeres. Se ha generado morbo en redes sociales y medios con la mofa de sus corporalidades. Ahora con la ley que nos prohíbe usar el baño de mujeres, muchas vamos a evitar acudir a algunos establecimientos para que no nos nieguen el servicio.

Esta ley nos denigra y nos ponen en peligro de vivir digna y soberanamente en el país. Las leyes que emite el Congreso y con esta Presidenta, lo que hacen es reducir nuestras garantías de vida. Es de conocimiento general que las mujeres trans mayores de 40 años somos sobrevivientes del machismo que se vive en el país y en este último gobierno los derechos de personas trans han sido invisbilizades, se nos está matando en vida, se nos quiere sacar de lugares públicos. Sentimos el repudio de los congresistas, agrega Karla.

Johanna Vásquez del colectivo LGTBIQ+ “BRIARIS”, señaló que en Tacna existe prejuicio, estigma y mucho odio contra la comunidad. Los medios no mencionan los casos como transfeminicidio aun lo que les invisibiliza. En el caso de la concejala, ella en muchas oportunidades ha mencionado cuál es su orientación sexual, su expresión e identidad de género y la municipalidad de Tacna no pudo tener acceso fácil a la ceremonia, como si fuera una situación de rechazo, machismo y lesbofobia. Ella se siente vulnerada en sus derechos políticos tanto políticos como civiles al no ser nombrada en un evento público e institucional tan importante”.

Nuria A. Oblitas Parrillo, coordinadora académica de Seamos Escuela Creando y deconstruyendo narrativas, sostuvo que “como ciudadana, me duele ver cómo la violencia institucional, social y la discriminación siguen siendo una realidad para las personas trans. La aprobación de leyes que vulneran sus derechos fundamentales es un golpe a la dignidad y la humanidad de cada una de ellas, pero no debe ser entendido como un problema ajeno pues también es un duro golpe que causa un profundo daño social, porque fractura las relaciones sociales, que bien podrían darse en una dinámica de bienestar y respeto”.

Oblitas agregó que: “Por ello, la violencia institucional como factor causal de violencia social se convierte en una forma de violencia de género que lanza claramente un mensaje político disfuncional a la sociedad peruana: «la de validar la discriminación y la exclusión como conductas aceptables y toleradas. La patologización de la diversidad de género y la exclusión de los servicios públicos son solo algunos ejemplos de cómo opera la violencia institucional perpetuando la discriminación y el sufrimiento. Pues no hay argumento alguno, ni científico, ni jurídico, ni social que justifique la exclusión y las violencias contra colectividades históricamente discriminadas».”

A su vez propuso, que las violencias deben abordarse con respeto a la identidad de género de cada persona, protegiendo sus derechos humanos, promoviendo la educación y la conciencia social sobre la diversidad de género para combatir la desinformación y los estereotipos que perpetúan la violencia; y exigiendo justicia para las compañeras víctimas de la violencia social que ha sido promovida por las propias instituciones”.

Crédito: Foto de portada Féminas Perú