AMANDA MEZA
Por la propia boca de la congresista de Renovación Popular Milagros Jáuregui de Aguayo el país se ha enterado que tenía un hogar refugio y que además era el propio Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), el que le enviaba a niñas y adolescentes embarazadas víctimas de violación.
“El Ministerio de la Mujer (MIMP) y el Juzgado de Familia nos las envían y nosotros tenemos todo el proceso de sanidad emocional, física, de estas niñas. Ninguna de las niñas que han dado a luz se arrepienten (…) porque la víctima de todo este cuadro de dolor es el bebé. El bebé es el único que tiene pena de muerte y el resto no”, reveló Milagros Jáuregui de Aguayo en su intento de defender su campaña antiaborto. Y negó como víctimas a las propias niñas violadas, poniendo por encima de ellas al feto. Es decir, dando derechos a un no nacido frente a la niña que si es persona sujeta de derechos.

¿JUEZ Y PARTE?
El Ministerio de la Mujer ha guardado silencio varios días desde que la congresista Milagros Jáuregui dijo que le envían niñas y adolescentes víctimas de violación y gestantes a su refugio.
Ni un comunicado ni vocería desde el jueves 5 de febrero en que se destapó el escándalo de las declaraciones de Jaúregui de Aguayo hasta el lunes 9 de febrero en el que las críticas y cuestionamientos siguieron.
El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) dispuso este lunes 9 de febrero una intervención en el ‘Hogar Refugio La Casa del Padre’, pero esto podría obstaculizar cualquier otra investigación que pudiera abrirse, ya que según la propia Milagros Jáuregui, en un comunicado, es el Ministerio el que ha estado supervisando el refugio y han sido varias las ministras que han ido a recorrerlo y visitarlo. Además, de no haber aclarado qué tipo de vínculo, contrato o convenio tiene el Estado con el refugio de la pastora evangélica.
UNA DÉCADA DE OPERACIÓN
El refugio funciona hace una década, según la propia congresista, hace mucho más que eso se conoce que los esposos Milagros y Guillermo Aguayo eran pastores de La Casa del Padre, institución que se promociona también con ese nombre como comunidad bíblica, que hacen cultos los domingos, y se hacen llamar «iglesia». Es más, en su propia web se anuncia a Milagros Jáuregui y su esposo Guillermo Aguayo como pastores fundadores y hay videos del esposo llevando adelante estos eventos.
Pero La Casa del Padre, ellos mismos, la presentan también como centro cultural y con cursos y talleres diversos por los que se paga.

EL REFUGIO Y DONACIONES
El refugio recibió la acreditación del Ministerio de la Mujer en el 2016. Hasta el último domingo 8 de febrero la información era pública pero ahora curiosamente, no se puede visitar.

Sin embargo, desde La Indómita, adelantándonos a lo que suele ser una práctica recurrente que pretendería evitar la transparencia, descargamos antes que pongan ‘en mantenimiento’ la página del refugio, el video institucional donde la propia Milagros Jáuregui -aunque dice que en la actualidad no dirige el centro- es la que detalla cómo funciona, qué niñas reciben, donaciones y otros detalles del refugio.
El refugio tiene diferentes áreas es prácticamente como un centro campestre, según lo muestra el video institucional. La misma congresista afirma que se construyó un edificio de tres pisos, jardines, terrazas y una cocina que «la donó una familia de la iglesia».
Valdría la pena saber quiénes son los donantes y qué otros convenios puede transparentar este centro, iglesia, refugio.

UNA HISTORIA ANUNCIADA
Milagros Jáuregui, mucho antes conocida como Milagros Aguayo, cuando en actividades religiosas de la campaña Salvemos la Familia, usaba el apellido de su esposo, ha soltado en declaraciones para el medio conservador ILAD media, lo que parece ser solo la punta de la madeja.
La congresista evangélica que postula al Senado por Renovación Popular ha tenido una actividad intensa desde su poder parlamentario intentando obstaculizar el aborto terapéutico, legal en el país desde 1924 y tuvo injerencia para cambiar el protocolo de acción de la Maternidad de Lima.
El 25 de junio de 2025, Jáuregui dio a conocer que, producto de su labor de fiscalización de su despacho, se actualizó la Guía de Aborto Terapéutico del Instituto Nacional Materno Perinatal, reduciendo de 15 a 11 los supuestos por los cuales procede dicha práctica.
Así quedó eliminada la posibilidad de aborto terapéutico por causales de cuadro clínico de psicosis pauperal, daño a la salud mental de la madre por feto con malformaciones y por causa de abuso sexual.

No es la primera vez que la congresista bloquea que niñas y adolescentes puedan acceder al aborto terapéutico tras haber sido violadas, y con mayor riesgo de morir por causa de embarazo (según datos de la Organización Mundial de la Salud).
El Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer – CLADEM ha calificado el embarazo en niñas y adolescentes como “tortura”.
¿REVELACIÓN?
En la sección del Hogar Refugio, hay un video institucional donde la misma congresista Milagros Jáuregui de Aguayo dice que este refugio fue creado luego que tuviera un sueño en el que algo le decía que debía hacer algo por las niñas maltratadas. Recordemos cuando en marzo de 2025 dijo que el «Espíritu Santo» le dijo que presentara el proyecto de ley que reconoce los derechos del concebido, aprobado por insistencia en noviembre del 2023, Este proyecto anula la decisión de las mujeres en general para decidir una interrupción del embarazo.
“El Ministerio de la Mujer las identifica, las salva de ese círculo de abandono, de pobreza, de maltrato, y nos la entrega… Para nosotros La Casa del Padre es un ministerio, un ministerio de amor”.
A este punto, el Ministerio de la Mujer debería responder ¿qué clase de convenio tiene con el refugio de la congresista Milagros Jáuregui?, ¿destina algún dinero por cada niña que entrega al refugio? ¿en una década cuántas niñas, de qué edades con embarazos ha entregado al refugio?

La reputación de Milagros Aguayo y su esposo es antigua. Ambos se han presentado y organizado eventos con discursos antiaborto y negado la violencia de género. Es conocido que son evangélicos y sus posturas en contra de diversos temas de derechos humanos.
¿Por qué el Ministerio de la Mujer eligió a estos personajes como ‘cuidadores’ de niñas gestantes. ¿Es para evitar el acceso al aborto terapéutico? ¿Es lapostura oficial de este gobierno y anteriores?

En el video, Milagros Jáuregui no precisa otros casos de niñas y adolescentes gestantes. Solo habla de aquellas que ya no serían beneficiarias del aborto terapéutico que es hasta las 22 semanas de gestación.
En el video institucional se ven a niñas cargando bebés, pero la parlamentaria tampoco ha especificado si su refugio se encarga o promueve la adopción de esos pequeños/as que nacen de niñas en situación vulnerable y de familias vulnerables. La congresista ha sido promotora de proyectos de ley sobre adopciones y ha visitado con cierta regularidad refugios y/o albergues.

ENTREVISTA
Hablamos con María Ysabel Cedano del Grupo de Trabajo contra la Impunidad de la Violencia Sexual, sobre este caso:
¿Cree que debe haber una explicación del Ministerio de la Mujer acerca de por qué enviaba niñas víctimas de violación gestantes al refugio de la congresista Jauregui?
Absolutamente. El MIMP tiene el deber constitucional y legal de proteger a la niñez bajo estándares de derechos humanos. El Estado debe responder por lo que serían graves violaciones a los derechos humanos de niñas víctimas de violación y embarazo infantil forzado. Existen protocolos de atención y actuación conjunta de los Centro de Emergencia Mujer y establecimientos de salud y justicia en caso de violencia sexual. El MIMP debe garantizar que la niña y su familia accedan a servicios de salud integral, kit de emergencia y aborto terapéutico. Asimismo, existe responsabilidad administrativa y penal de los funcionarios y servidores públicos que incumplen con las directivas, guías y protocolos. No cabe re victimización e impunidad.
¿Cómo se puede entender la relación del Ministerio de la mujer con un refugio que se vincula a personajes con una postura negacionista de la violencia de genero y contra el aborto? Más aún cuando el aborto terapéutico puede ser una vía para evitar embarazos de niñas…
Esa relación es contra los derechos humanos y la ley. Además de abusiva y cruel. En lugar de garantizar la atención de la niña víctima de embarazo producto de violación sexual conforme disponen protocolos y guías del MIMP y MINSA, derivar a niñas víctimas de violación a un refugio gestionados por figuras con agendas ideológicas particulares que niegan la violencia de género y contra el aborto terapéutico, conlleva responsabilidades penales en todos las partes involucradas. Amerita una exhaustiva investigación.
La transparencia es obligatoria para garantizar que estos refugios no sean espacios de adoctrinamiento o de revictimización, donde se priorice una creencia religiosa o política por encima de las niñas y adolescentes. Una tercerización ideologizada de la atención a las niñas víctimas de embarazo producto de violación es condenable. Cuando el Estado no tiene la capacidad de gestionar sus propios centros, recurre a privados; sin embargo, al aliarse con sectores que niegan la violencia de género, el Estado está permitiendo una «fuga» de sus responsabilidades. Es una contradicción vital: el MIMP debe prevenir la violencia y garantizar el acceso a la salud, pero entrega a las víctimas a instituciones que consideran el aborto terapéutico (un derecho legal en el Perú desde 1924) como un crimen, bloqueando de facto el acceso a este procedimiento médico.

La congresista señala que las niñas no se arrepienten de dar a luz. ¿Qué información tendrían que haber recibido las niñas?
La afirmación de la congresista es subjetiva, carece de sustento científico en salud mental infantil, cruel e inhumano porque poner encima de la niña sus intereses particulares políticos, económicos y sociales. La casuística indica que las niñas no logran comprender qué les pasó y menos que están embarazadas. En lugar de recibir información y trato acorde a su edad, inmediatamente se le trata como mujer adulta y madre. Antes de atender sus necesidades sicológicas se les empieza a enseñar cómo dar de lactar.
Para que una niña pueda tomar una decisión (o sus tutores legales en su mejor interés), debe recibir información técnica, laica y completa:
- Riesgos médicos: El impacto de un embarazo en un cuerpo no desarrollado (preeclampsia, fístulas, mortalidad materna).
- Derechos legales: Información clara sobre el protocolo de aborto terapéutico.
- Proyecto de vida: Impacto socioeconómico y psicológico de la maternidad forzada en la infancia.
- Acompañamiento imparcial: Acceso a psicólogos que no utilicen la culpa ni el estigma religioso como herramienta de control.
¿Cómo se podría transparentar la gestión del MIMP y estos centros refugio?
La transparencia requiere mecanismos de fiscalización externa como las que ejercía la Defensoría del Pueblo para vigilar el adecuado cumplimiento de los protocolos de actuación en caso de violencia sexual. Es lamentable que el Congreso haya claudicado su poder de fiscalización para convertirse en cómplice de estos crímenes.
¿Se puede hablar de un conservadurismo a nivel de ministerios en temas como el aborto?
Estamos ante un ataque sistemático de vulneración de los derechos humanos de mujeres, niñas, LGBTIQ+. Abusan del poder estatal para imponer su ideología religiosa impunemente por ahora. Hay un retroceso de la educación sexual integral (ESI) y en la resistencia a aplicar protocolos de salud reproductiva.
El Estado parece estar abandonando su rol laico para convertirse en un brazo ejecutor de agendas que buscan tutelar el cuerpo de las mujeres y niñas, retrocediendo décadas en materia de autonomía.

