El problema con Phillip Butters es darle tribuna

por | Oct 9, 2025 | Opinión, Política y Actualidad

Lo que ha ocurrido con el candidato presidencial Phillip Butters en Puno, nos puede dar una idea de la violencia que habrá en las elecciones 2026.

A Butters la población puneña le devolvió lo que sembró. Los terruqueó, los ridiculizó. En su permanente discurso de intolerancia, de clasismo, de racismo, de homofobia, va sumando opositores. Una cosa es tener y estar en un canal donde puede decir y hacer lo que quiera sin filtros, como Willax o PBO, sin autoregulación, pero otra -y ojala aprenda- es la calle.

Pero más allá de lo que Butters ha sembrado en un sector de la población, de lo que quiero hablar aquí es de la responsabilidad de los medios de comunicación, plataformas digitales y programas streaming que en estas elecciones van a tener un poder inmenso.

El problema de Butters es darle tribuna a Butters. Algunos dirán: Pero los medios tiene que dar tribuna a todas las voces, eso es libertad de expresión, eso es democracia.

Pues no es así. Hacer un periodismo responsable requiere evaluar qué personajes, en este caso, pueden ser entrevistados para ofrecer algo constructivo, algo que aporte en la reflexión, crítica y propuestas para el país, incluso cuando se les confrontra. No se sienta en un set solamente a alguien porque es conocido o porque mutó a candidato presidencial y quiere tener un cargo público.

En el caso de Butters todos sabemos de su agresividad, de su racismo, de su homofobia, de su discursos capitalista y siempre violento. Eso no va a cambiar. Por el contrario, se promueve al máximo dándole una tribuna para llegar a lugares donde antes no le conocían. Su objetivo parecer ser ser la carne de cañón que polarice el terreno electoral, antes de que lleguen los candidatos con mayor posibilidad. No extrañaría que para eso lo hayan puesto en la carrera electoral. Hacer el trabajo sucio para otros candidatos. Incentivar toda la violencia e indignación posible para que luego en el caos lleguen los otros supuestos ‘salvadores’.

El periodismo tiene que sumar sino es como si le diéramos voces a delincuentes, asesinos, feminicidas, violadores. Aunque Butters no sea -digamos- ese tipo de delincuentes, sí debemos reflexionar cómo es que sentarlo en un set de televisión ayuda a construir una narrativa coherente y consciente de lo que es saludable para el país. El periodismo tiene que tener claro una misión de informar, incluso de aportar en la reflexión crítica, pero no es para ser un arma de ataques, que difame, que desinforme, que corrompa los hechos y las verdades. Por eso es que hay que pensarlo bien cuando se sienta a Butters holgadamemte en un espacio periodístico o tribuna propagandística.

Tampoco suma que se arme una suerte de ring en el espacio donde es entrevistado. ¿En qué se piensa cuando pasa esto? ¿Que sea el periodista el protagonista? Sabemos que esa es una de las banderas rojas del periodismo. El periodista no es ni debe ser el protagonista. Esta es una evaluación y reflexión muy útil para aterrizar por ejemplo lo que ocurre con los streamers.

A mi parecer la lógica de invitar a Butters a un espacio sea en medio tradicional como la televisión o la radio es la lucha por el rating, y esto ha mutado a las rede sociales, plataformas streaming en la pelea por el «algoritmo» que da plata.

Varios de los programas streaming más vistos son conducidos pór periodistas. Como lo dije antes en una entrevista, la mayoria parecen ‘hijos de Magaly Medina’. Esa forma de hacer periodismo basada en el rating, el algoritmo, el morbo, el show. Me asombra que tantas y tantos periodistas de formación bastante buena no cuestionen sus propios espacios. A estas alturas ningún periodista peca de ingenuo.

Es un peligro que Butters tenga tanta apertura en los espacios públicos de medios tradicionales y alternativos. Así como alguna vez el fujimorismo debió ser proscrito como agrupación política, así mismo algunos personajes deberían ser por lo menos reducidos en esos espacios. Y Butters debería ser uno de ellos.