Rumbo a la Marcha 28S: Asamblea Verde exige al Estado garantizar derechos de niñas a no ser madres

por | Sep 26, 2025 | Derecho de l@s Mujeres

En el marco del Día de Acción Global por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe que se conmemora el 28 de setiembre, la Asamblea Verde —plataforma feminista amplia y diversa integrada por organizaciones, colectivas y activistas independientes— realizó una conferencia de prensa para alertar sobre la crisis de derechos que atraviesa el país y reafirmar una consigna que se ha vuelto urgente: “Niñas no madres”.

La conferencia fue una invitación a la comunidad a participar en la marcha que se realizará en Lima el domingo 28 de septiembre, día de lucha histórica para la región. El punto de partida será el Parque Washington, ubicado en la cuadra 6 de la Av. Arequipa, a las 3:00 p.m. 

Desde hace más de 30 años, en América Latina y el Caribe se conmemora esta fecha como jornada de exigencia por el acceso al aborto legal, seguro y gratuito. La movilización de este año se hace urgente, pues en el Perú la situación avanza en sentido contrario. Aunque el aborto terapéutico es legal desde 1924 —y cuenta con una Guía Técnica Nacional que permite su aplicación hasta las 22 semanas de gestación—, las barreras institucionales, la presión de grupos antiderechos y los retrocesos legislativos amenazan seriamente este derecho.

La Asamblea Verde denunció, además, un clima de represión y criminalización en el que las protestas sociales son respondidas con violencia estatal y en el que incluso el derecho a decidir de las niñas víctimas de violación es negado o retrasado. Con esa realidad de fondo, la plataforma presentó sus consignas: “Niñas no madres” como bandera central, y “Aborta la diktadura” como consigna secundaria que conecta la lucha feminista con la crisis democrática actual.

Voces diversas, un mismo norte

Laura del Águila, activista por los derechos humanos, recordó que el Estado ha legitimado la presencia de agresores en cargos públicos y que la violencia contra las mujeres se ha normalizado desde las más altas esferas. “Obligar a una niña a llevar un embarazo forzado es tortura. Las muertes producto de la criminalización del aborto son feminicidios de Estado”, afirmó.

A su turno, Estheffany Chávez, comunicadora, activista y feminista, señaló que el tratamiento noticioso es parte del problema, cuestionando los titulares que tratan los embarazos infantiles como casos aislados contribuyen a invisibilizar un problema estructural. “Nombrar madre a una niña es borrar sus derechos”, enfatizó, criticando la cobertura mediática que omite al agresor y responsabiliza a las víctimas.

Y presentó datos alarmantes:

En 2022 se registraron 1,611 embarazos en niñas de 10 a 14 años;
en 2023, cada día 12 niñas de ese rango de edad quedaron embarazadas,
la mayoría como consecuencia de violencia sexual.

Para ella, la comunicación es una herramienta política que puede reproducir violencias o impulsar cambios. Recordó que gracias a la presión social y mediática se logró aprobar, en 2014, la guía técnica del aborto terapéutico tras 90 años de espera.

Desde una voz transmasculina y no binaria, el sociólogo y activista Damián Tapia denunció la invisibilización de las disidencias en los marcos legales y en la política pública. “Este Estado nos ignora y de nuevo nos vulnera. También merecemos el derecho a decidir”, señaló. En otro momento, citó un estudio que dio a conocer que el 78% de personas transmasculinas y no binarias en el Perú carecen de redes de apoyo en caso de aborto, y cómo el sistema de salud las excluye sistemáticamente. Así también, realizó un llamado directo: la necesidad de protocolos de atención integral y la incorporación de estas poblaciones en las mallas curriculares de las carreras de salud. “Son niñas no madres, pero también somos personas, y como tal, merecemos decidir”, resumió.

A su turno, la teóloga católica feminista Myriam López desmontó uno de los argumentos más usados por sectores conservadores: la condena religiosa al aborto.

“La Biblia no condena el aborto. Lo que se ha impuesto es una lectura fundamentalista que busca controlar la vida de las mujeres”, explicó. Recordó que la condena eclesial al aborto se consolidó recién en los años 60 y 70, en paralelo al auge del feminismo. Contrapuso esa tradición punitiva con una visión de fe compasiva: “Nuestra divinidad es un Dios de amor, que se coloca al lado de las niñas y las acompaña en sus decisiones”.

López subrayó que muchas mujeres creyentes están al frente de esta lucha porque entienden que su espiritualidad no se contradice con la defensa del derecho a decidir.

Finalmente, la abogada feminista Shelly Cabrera explicó que el aborto terapéutico, reconocido hace más de un siglo, sigue siendo negado en hospitales por presión política y prejuicios del personal de salud. “El embarazo infantil es tortura. El aborto no es un debate abstracto, tiene nombre, rostro y edad”, dijo, recordando casos emblemáticos como el de K.L., una adolescente obligada a parir un feto anencefálico, o el de Camila, de 13 años, criminalizada por buscar ayuda tras una violación.

Cabrera también recordó que negar el aborto terapéutico viola compromisos internacionales suscritos por el Perú, desde la CEDAW hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Un marco legal en disputa

Aunque el aborto terapéutico es legal en el Perú desde 1924, las voceras advirtieron que su aplicación está en riesgo por campañas de desinformación y persecución política. Sin embargo, leyes recientes como la Ley 32000 —“Protección del niño por nacer”— y proyectos como el PL 9089 —que busca reconocer al concebido en el Código Civil— representan serias amenazas, al igual que propuestas que buscan eliminar la Educación Sexual Integral de los colegios