Comas: revelan graves fallas en salud pública frente a violencia de género

por | Mar 5, 2026 | Derecho de l@s Mujeres

colectivas feministas y organizaciones barriales de mujeres presentaron los resultados de un proceso de vigilancia ciudadana que evidencia serias deficiencias en la prevención primaria de la violencia de género en el distrito de Comas. El informe, elaborado tras el monitoreo de 16 establecimientos de salud del primer nivel, concluye que el enfoque del sistema sigue siendo reactivo y no preventivo, pese a las alarmantes cifras de violencia en la zona.

Durante 2024 se registraron cerca de 31 mil denuncias por violencia familiar en los juzgados de Lima Norte. En Comas —uno de los distritos más poblados del país— funcionan únicamente dos Centros de Emergencia Mujer (CEM), lo que resulta insuficiente frente a una demanda creciente. Según los registros, el 86 % de las personas atendidas por violencia de género son mujeres.

El reporte de vigilancia ciudadana “Una mirada ciudadana sobre los servicios de prevención primaria” elaborado por DEMUS junto a la participación diversas de organizaciones de Comas como Adeprosan, Voces Violeta, Feministas Lima Norte y Yana Ñawi, revela que solo el 44 % de los establecimientos cuenta con materiales informativos sobre derechos sexuales y prevención de la violencia. En ninguno se encontró información que aborde las causas estructurales de la violencia de género. Asimismo, el 70 % de usuarias de Centros de Salud Mental Comunitaria señaló que no se desarrollan acciones preventivas durante las atenciones.

La vigilancia también identificó barreras culturales y de género: el 50 % de los establecimientos no utiliza lenguaje inclusivo y, cuando lo hace, mantiene un enfoque binario que excluye a la población LGTBIQ+. Además, menos del 60 % adapta sus mensajes o materiales a la realidad sociocultural del distrito.

Este proceso de vigilancia es parte de una estrategia para fortalecer el derecho de la ciudadanía a la rendición de cuentas y exigir políticas públicas sostenidas en prevención primaria.

Paulina Flor de Paz Cárdenas, activista feminista y cofundadora de Yana Ñawi, señaló que las mujeres y disidencias en Lima Norte viven en una “doble alerta”, enfrentando tanto la violencia en el espacio público como la que ocurre en el ámbito doméstico. “La prevención no puede limitarse a actuar cuando el daño ya ocurrió. Necesitamos transformar las creencias que sostienen la violencia desde la infancia y la adolescencia”, afirmó.

Los hallazgos se complementan con datos de percepción ciudadana en Comas, donde en la encuesta de Ipsos para DEMUS (2025), se halló que el 38 % de personas considera que una niña se convierte en mujer al iniciar su menstruación, el 15 % cree que la violencia sexual en la familia debe mantenerse en secreto y el 51 % atribuye la maternidad múltiple en zonas rurales a la “falta de cuidado” de las mujeres. Estas creencias, según las organizaciones, reflejan la persistencia de estereotipos sexistas y racistas que refuerzan la impunidad.

Entre las principales demandas planteadas, se encuentran:

● Elaboración de un plan local de prevención primaria con presupuesto específico.

● Producción de materiales informativos inclusivos y culturalmente pertinentes.

● Capacitación obligatoria del personal de salud en enfoque de género y derechos humanos.

● Implementación de acciones preventivas sostenidas y no esporádicas.

Las organizaciones también anunciaron que continuarán desarrollando acciones públicas informativas y culturales en distintos distritos de Lima Norte, con el objetivo de democratizar la información y fortalecer la participación comunitaria en la defensa de derechos.

En un contexto nacional marcado por restricciones a la educación sexual integral y retrocesos en políticas de género, las colectivas subrayan que la prevención primaria es una obligación del Estado y una herramienta clave para reducir la violencia antes de que ocurra.